Jesús Ramiro Zapata era educador en el municipio de Segovia y fue asesinado el 3 de mayo del año 2000. Zapata era presidente del Comité de Derechos Humanos del municipio para el momento de los hechos. Este comité denunciaba las masacres en esta población y la expansión del paramilitarismo en la región del Nordeste antioqueño.
Recientemente la Fiscal 69 Especializada de la Dirección Especializada contra Violaciones de Derechos Humanos declaró que el homicidio perpetrado contra Jesús Ramiro Zapata constituye un delito de Lesa Humanidad. Con esta determinación, el delito no prescribe y permite que más adelante se pueda averiguar por los responsables de la muerte del profesor, que además era sindicalista e integrante de Adida.
Jesús Ramiro era uno de los últimos integrantes del Comité de Derechos Humanos que quedaba con vida. Los demás habían sido también asesinados por las denuncias que hacían contra los paramilitares de la zona. Entre las acusaciones que hacían estaban las implicaciones que tenían los grupos paramilitares con las fuerzas armadas del estado en la región.
Miembros del ejército pertenecientes al Batallón 47 de la XIV brigada señalaban a Jesús Ramiro Zapata y a sus compañeros de insurgentes y terroristas. A raíz de eso, fue objeto de amenazas, seguimientos, desplazamiento forzado y montajes judiciales. Todas esas situaciones hicieron que la CIDH le solicitara al Estado colombiano medidas urgentes para protegerle la vida. Esa determinación fue el 11 de febrero de 1998, pero estas medidas cautelares no alcanzaron a llegar.
Ese 3 de mayo del año 2000, dos sujetos armados llegaron hasta un establecimiento comercial donde se encontraba Jesús Ramiro Zapata. Allí le dijeron que lo estaban buscando, lo montaron a un taxi y se lo llevaron. Luego apareció con varios impactos de bala en un sitio denominado “El Charco de las Brujas.”
